La Organización de las Naciones Unidas advirtió sobre el agravamiento de la situación humanitaria en Líbano, donde mujeres y niñas enfrentan una crisis “de protección y salud a gran escala” tras la reciente escalada del conflicto.
La información fue difundida por el Fondo de Población de las Naciones Unidas, cuyo equipo en el país describió como “devastadoras” las consecuencias de los ataques registrados el 8 de abril.
Según detalló la representante del organismo, Anandita Philipose, más de un centenar de bombas fueron lanzadas en pocos minutos sobre zonas densamente pobladas, lo que dejó un saldo crítico en términos humanitarios.
De acuerdo con los datos actualizados al 12 de abril, más de 1.300 mujeres murieron o resultaron heridas desde la intensificación de las hostilidades, incluyendo decenas de víctimas fatales en una sola jornada. En paralelo, el sistema sanitario —ya debilitado— sufrió nuevos golpes: hospitales, maternidades y centros de salud fueron dañados o directamente quedaron fuera de servicio.
El organismo internacional estimó que unas 13.500 mujeres embarazadas desplazadas requieren atención médica urgente, en un contexto donde cientos de miles de mujeres y niñas quedan expuestas a mayores riesgos, entre ellos la violencia de género.
Pese a este escenario, equipos humanitarios continúan operando en el territorio mediante servicios de salud móviles, distribución de insumos de emergencia y la creación de espacios seguros. Sin embargo, desde el UNFPA alertaron que los recursos disponibles son insuficientes frente a la magnitud de la crisis, con un nivel de financiamiento muy por debajo de las necesidades actuales.
El informe refuerza la preocupación internacional por el deterioro de la situación en Líbano, donde el impacto del conflicto sigue profundizando una crisis humanitaria que afecta especialmente a los sectores más vulnerables de la población.
* Foto ACNUR

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