La universidad volvió a ocupar las calles argentinas. Este martes, miles de estudiantes, docentes, no docentes, investigadores y familias participaron de una nueva Marcha Federal Universitaria en distintas ciudades del país para reclamar contra el desfinanciamiento de las casas de estudio y exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso. La movilización tuvo su epicentro en Plaza de Mayo, pero se replicó con fuerte convocatoria en Córdoba, Rosario, Santa Rosa, Comodoro Rivadavia, General Roca, Río Gallegos y numerosos puntos del interior del país.
La protesta se dio en un
contexto de creciente conflicto entre el sistema universitario y el gobierno de
Javier Milei, que mantiene congeladas partidas presupuestarias y continúa sin
aplicar plenamente la ley votada por el Congreso y respaldada judicialmente.
Según datos relevados por Chequeado, el presupuesto universitario cayó en
términos reales un 30,7% respecto de 2023 y la inversión por estudiante alcanzó
su nivel más bajo en más de dos décadas. A esto se suma la pérdida salarial de
docentes y trabajadores universitarios, además de la crítica situación que
atraviesan hospitales universitarios y proyectos de investigación.
Durante el acto central,
autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional reclamaron que el Ejecutivo
“cumpla con la ley” y respete tanto la voluntad del Congreso como las
resoluciones judiciales vinculadas al financiamiento educativo. También
advirtieron que la continuidad de carreras, programas científicos y servicios
esenciales se encuentra seriamente comprometida.
Desde el Gobierno, en
cambio, insistieron en deslegitimar la convocatoria, y no faltaron las provocaciones en redes sociales durante toda la jornada. Funcionarios nacionales y
dirigentes de Javier Milei calificaron la movilización como una “marcha
política” impulsada por sectores opositores. El oficialismo sostuvo además que
las universidades buscan “instalar” la idea de un desfinanciamiento.
Sin embargo, la magnitud de
la convocatoria dejó en evidencia un escenario más amplio que la disputa
partidaria. Las imágenes de plazas colmadas y columnas multitudinarias en
distintas provincias mostraron una participación transversal, con presencia de
estudiantes, graduados, docentes, científicos, organizaciones sociales y
ciudadanos sin pertenencia política visible que se movilizaron en defensa de la
universidad pública.
La Marcha Federal
Universitaria volvió así a instalar uno de los debates centrales de la
Argentina actual: el lugar de la educación pública en medio del ajuste fiscal
impulsado por el gobierno nacional. Y, al mismo tiempo, dejó una postal difícil
de minimizar: miles de personas en las calles reclamando que se respete una ley
votada democráticamente y defendiendo un sistema universitario que sigue siendo
una de las principales herramientas de movilidad social del país.
![]() |
| La marcha también tuvo gran convocatoria en Río Gallegos (Foto Diario Nuevo Día) |



0 Comentarios